La Camarera Le Dió Un Papel A Su Marido Cuando Ella No Miraba

PUBLICADO EN 08/20/2020
Publicidad

Eran una familia normal y corriente, con sus más y sus menos como todas las demás. Jackie y su marido tenían tres hijos y estaban atravesando momentos duros ya que eran familia numerosa y ambos trabajaban para salir adelante. Llevaban una vida un tanto estresante entre el trabajo y la conciliación familiar, y esos tres pequeños traviesos que tenían. Por fin, los planetas se alinearon y pudieron salir a comer y disfrutar de algo de tiempo libre todos juntos. Lo que no podían jamás imaginarse es lo que ocurriría en el restaurante…

Se Levantó Un Momento


Al fin llegaron al restaurant donde iban a comer, les habían hablado muy bien de aquel sitio y estaban deseando probarlo. Todo iba como la seda, les habían atendido rápido, los niños estaban tranquilos y se estaban portando bien. Era un día perfecto. A Jackie le dieron ganas de ir al baño y se levantó para ir, una vez de pie se aproximó a la barra para preguntar dónde estaba el aseo y desde allí, vio algo que la dejó perpleja, la camarera se había acercado a su marido y le había dado un papel.

Se Levantó Un Momento

Se Levantó Un Momento

Enséñame La Nota


Jackie no podía creer realmente lo que había visto, ¡qué descarada! Pero no quería montar un numerito allí delante de los niños y de todo el mundo así que intentó tranquilizarse, respiró profundo un par de veces y fue al baño. Al volver, se sentó tranquilamente y le pidió a su marido que le enseñase la nota. Él se hizo el loco al principio pero ante la insistencia de Jackie, que lo había visto todo perfectamente, se la enseñó. Su cara empezó a descomponerse a medida que leía la nota y de pronto, comenzó a llorar.

Enséñame La Nota

Enséñame La Nota

Fue Muy Duro


Esta madre de familia, sabía perfectamente lo que era tener una vida dura, las cosas no le habían ido muy bien y además era madre de tres hijos. Su vida entera giraba en torno a ellos y en torno al trabajo para poder sacarlos a delante junto a su marido, pero lo habían pasado realmente mal en algunos momentos. Jackie recordaba todos esos momentos pasados y ninguno de ellos le había hecho sentir tan mal como se acababa de sentir al leer esa nota.

Fue Muy Duro

Fue Muy Duro

Esto No Era Posible


Jackie todavía estaba intentando asimilar cómo era posible que la camarera tuviera tanta cara dura de haberle dado una carta a su marido en sus mismísimas narices sin haberse cortado ni un pelo. Era totalmente absurda la situación, como estas que solo pasan en las películas. Y más absurdo e increíble aún era lo que ponía en el papel, ¿Cómo se había atrevido a hacer algo así delante de ella y de sus niños? Se suponía que iba a ser un día de familia perfecto y se estaba convirtiendo en una pesadilla.

Esto No Era Posible

Esto No Era Posible

Ella Había Sido Militar


Lo que esa camarera no sabía es que Jackie había estado un tiempo en el ejército, ella no tuvo una vida fácil y se vio en la calle y sin nada, así que no tuvo otra opción que alistarse para poder tener un trabajo y un hogar. El ejército te enseña muchas cosas y forja tu personalidad, así es que Jackie tenía mucho temperamento y no se callaba nunca las cosas que le parecían mal, en definitiva era una mujer con la que no te apetecería tener ningún rifirrafe.

Ella Había Sido Militar

Ella Había Sido Militar

Destrozada


Durante el tiempo que pasó en el ejército, Jackie fue a una guerra y fue condecorada como una heroína. Tenía un carácter fuerte y se desvivía por los demás. Siempre lo daba todo por los suyos y no dejaba que nadie hiciera daño a ninguno de ellos, pero ¿qué hay de ella? ¿Qué pondría en esa carta para que una persona con el carácter de Jackie rompiera a llorar de esa manera? Su marido estaba completamente anonadado.

Destrozada

Destrozada

Estaba Un Poco Descuidada


Jackie siempre intentaba arreglarse un poco y estar guapa para su marido, hacía todo lo que podía pero el hecho de haber sido madre tres veces la había dejado un poco menos en forma de lo que solía estar, además, cuidar a los pequeños no le dejaba mucho tiempo para sí misma y a veces se la veía un poco descuidada. En cambio su marido era muy guapo, con los años incluso lo era mucho más, cuidaba mucho su aspecto y además iba habitualmente al gimnasio.

Estaba Un Poco Descuidada

Estaba Un Poco Descuidada

Él Era Muy Atractivo


Cuando ambos se conocieron, se atrajeron desde el primer momento. Jackie era joven y se cuidaba mucho, su marido también se cuidaba y era muy guapo. Con el paso de los años y después de tres partos, Jackie no estaba en su mejor momento físico pero era una madre volcada en sus hijos y no tenía mucho espacio para ella. Jackie podía ver como otras mujeres se fijaban en su marido pero nunca le importó. Hasta aquel día. La manera de mirar a su marido de esa camarera realmente la había sacado de sus casillas.

Él Era Muy Atractivo

Él Era Muy Atractivo

Ya No Era Lo Mismo


También es cierto que antes no le importaba que las mujeres mirasen a su marido porque ella confiaba plenamente en él y en sus sentimientos hacia ella. Quizás las cosas ahora eran diferentes y por eso se había molestado tanto, hacía años que la relación ya no era lo mismo, tener tres hijos pequeños no te deja tiempo ninguno para ti y mucho menos para tener intimidad con tu marido. Aquello era realmente difícil y quizás se habrían distanciado un poco y Jackie se sentía más insegura.

Ya No Era Lo Mismo

Ya No Era Lo Mismo

Muchas Inseguridades


El hecho de que una mujer haya tenido la osadía de darle una nota a su marido mientras ella iba al baño la había dejado estupefacta, no podía creer que alguien tuviera tanta cara dura como para creerse con derecho a pasar por encima de ella en su cara. ¿Acaso era tan evidente el distanciamiento entre ellos que la camarera lo vio una presa fácil? Le parecía toda una falta de respecto indignante y además le hizo sentirse aún más insegura consigo misma.

Muchas Inseguridades

Muchas Inseguridades

Tenían Que Salir De Allí


Aunque era su único día libre y querían pasarlo en familia siendo felices y estando tranquilos, no tuvieron más remedio que irse de allí. Jackie estaba cada vez más cabreada y estaba a punto de formar un escándalo. No era el momento adecuado y además estaban los niños delante. Todo esto le fastidió muchísimo más porque esa camarera les había estropeado el día en familia que tanto habían estado esperando.

Tenían Que Salir De Allí

Tenían Que Salir De Allí

Tener Tres Hijos


La vida de Jackie era realmente estresante, con tres hijos pequeños solo podía tener ojos para ellos y toda su atención se centraba en ellos. Además uno de los niños era un bebé recién nacido, el pequeño tenía pocos meses y ahora dependía de su madre al 100%. Cuando llegaron al restaurante, el bebé comenzó a llorar y Jackie pensó que tendría hambre, allí mismo sacó el pecho y se puso a amamantarlo con la atenta de mirada de todo el mundo puesto en ella.

Tener Tres Hijos

Tener Tres Hijos

Parecía Un Delito


Jackie sabía muy bien cuál era esa sensación, la de todo el mundo mirándola mientras amamantaba a su bebé ya que había tenido tres y ella les había dado de comer cuando ellos lo pedían estuvieran donde estuviera. Parece que cuando eres madre sale gente de debajo de las piedras para decirte todo lo que haces mal en todo momento. Tan solo estaba dando de comer a su hijo en público, le parecía muy hipócrita que la gente la mirase mal cuando no estaba haciendo nada malo.

Parecía Un Delito

Parecía Un Delito

Madre Orgullosa


Ella estaba feliz por el modo en que estaba criando a sus hijos, lo más natural y libres posible y lo que estaba haciendo no era ningún delito. Todo el mundo se ha alimentado de sus madres y esto aporta a los bebés defensas y nutrientes que no aportan las leches en polvo. Pero por la forma en que la miraban, parecía como si estuviera haciendo algo lascivo delante de todos. No podía dejar que siguieran así, estaba punto de decir algo.

Madre Orgullosa

Madre Orgullosa

No Hizo Caso


En un primer momento su carácter hizo que quisiera gritarles a todos y mandarlos al inferno, pero respiró un momento y pensó que ese nerviosismo y esa rabia no le venía bien a su leche y que podría transmitírsela a su bebé. Así que respiró varias veces profundamente y decidió calmarse y hacer oídos sordos. A pesar de que la gente seguía mirándola mal y murmurando a su alrededor, ella siguió como si nada y si alguno se atrevía que dijera algo…

No Hizo Caso

No Hizo Caso

Ojos Clavados En Ella


Aunque Jackie había decidido calmarse y estaba ignorando a todo el mundo, sentía que había unos ojos clavados en ella que le hacían sentir más incómoda que ningún otro. Era la camarera, la miraba realmente con desprecio y parecía que estaba a punto de decirle algo a Jackie al respecto. Parecía que realmente estaba haciendo algo gravísimo y que merecía ser castigada por ello. No lo podía entender para nada. Allí todos estaban comiendo ¿Por qué su bebé no podía comer?

Ojos Clavados En Ella

Ojos Clavados En Ella

La Nota


Por fin Jackie terminó de dar de comer a su bebé y todo a su alrededor se calmó. Todo el mundo empezó a comer tranquilo y dejó de mirarla y murmurar sobre ella. En este momento, Jackie puso al bebé en su carrito y se levantó para ir al baño, se acercó a la barra y preguntó dónde estaba ubicado, pero al darse la vuelta, vio como la camarera que la había estado mirando mal le pasaba una carta a su marido disimuladamente. No se lo podía creer pero una vez más respiró y no montó un escándalo.

La Nota

La Nota

Lo Que Ponía En Ella


Al volver, Jackie le pidió a su marido que le enseñara la carta, que lo había visto todo. Él intentó disimular y le dijo que no sabía de qué hablaba pero Jackie insistió y dijo que había visto a la camarera dársela. Cuando Jackie comenzó a leer la carta se podía ver perfectamente como su cara se iba torciendo pues estaba alucinando con lo que ponía en la carta. Jackie empezó a sentir algo que jamás en su vida pensó que podría sentir una persona.

Lo Que Ponía En Ella

Lo Que Ponía En Ella

Lo Que Hizo Él


Todo era absurdo y Jackie estaba que no sabía qué hacer, qué decir o cómo comportarse. Ella creía que su marido la iba a apoyar, que automáticamente cogería la nota, la rompería y la tiraría a la basura, pero nada más lejos de eso. Él cogió su móvil y se puso a escribir en él. ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Le habría dado ella su teléfono y él lo apuntaba descaradamente? No podía creerse que estaba haciendo él mientras ella no podía para de llorar.

Lo Que Hizo Él

Lo Que Hizo Él

Debía Ser Una Broma


“Esto no puede estar pasando”. Se repetía una y otra vez Jackie, los pensamientos le iban a mil por hora y se le cruzaban en la cabeza, estaba empezando a pensar que su marido ya no estaba enamorado de ella, que se había aburrido de la vida en familia y de los niños. Toda clase de pensamientos tristes la inundaban y se le formó un nudo enorme en la garganta.

Debía Ser Una Broma

Debía Ser Una Broma

Rabia E Ira


Todo a su alrededor se tornaba más y más borroso, su cabeza iba a mil por hora, ella allí sentada, los niños viéndola llorar, su marido con el móvil y la camarera dando vueltas por allí con su mirada puesta en ellos. No podía ser verdad lo que estaba viviendo, sus miedos e inseguridades afloraron desde lo más adentro de su ser. Miró un momento a su alrededor y dijo ¡basta! Se limpió las lágrimas y sus sentimientos empezaron a cambiar hacia la ira y la rabia. Estaba enfureciendo por momentos.

Rabia E Ira

Rabia E Ira

Explícamelo Todo


Se acabó. Esto no iba a pasar y menos delante de ella. Jackie secó sus lágrimas y dio un golpe en la mesa gritando ¡basta! Automáticamente su marido levantó la cabeza del teléfono sorprendido y ella le reclamó que le explicara qué demonios estaba sucediendo y por qué era tan descarado de hacerlo en su cara y delante de los niños. Finalmente no pudo contenerse y montó una escena. No iba a tolerar que nadie se riera de ella en su cara.

Explícamelo Todo

Explícamelo Todo

No Me Lo Creo


El marido de Jackie le pidió por favor que se tranquilizase, que no pasaba absolutamente nada. Sin inmutarse ni un momento, Tom le explicó que lo que le había dado la camarera era un descuento para el restaurante, nada más. Pero Jackie no le creyó, había visto como esa camarera flirteaba con su marido en su cara y no dejaba de mirarle. Él estaba mintiendo deliberadamente y Jackie no se iba a dejar engañar así como así.

No Me Lo Creo

No Me Lo Creo

Él Estaba Mintiendo


Sí, él estaba mintiendo. Pero lo que Jackie no sabía es que lo que intentaba su marido era protegerla. Finalmente y viendo que ella se estaba poniendo furiosa y no creyó la excusa del descuento, decidió decirle la verdad de lo que ponía en la nota. Cuando Jackie leyó la nota, empezó a llora a raudales, tenía una mezcla de emociones muy difíciles de explicar, era una mezcla entre alivio, felicidad y a la vez rabia e impotencia que no supo manejar muy bien.

Él Estaba Mintiendo

Él Estaba Mintiendo

El Mensaje


La nota decía: “Por favor, su mujer está incomodando a los clientes enseñando sus pechos en público, les pedimos que se vayan del restaurante inmediatamente pues no aceptamos tales conductas en nuestro local” Cuando Jackie leyó esto, por una parte se sintió aliviada porque su marido no estaba flirteando con la camarera y todas sus inseguridades se disiparon dando paso a un cabreo monumental. La siguiente incógnita que Jackie tenía era ¿Qué hacía entonces Tom con su móvil? Resulta que Tom estaba llamando a la policía para que fueran ellos los que resolvieran el asusto sin montar allí ningún escándalo. No era tolerable que le hicieran pasar ese mal trago a su mujer.

El Mensaje

El Mensaje

Publicidad